mayo, 2026
tapa blanda, 56 pág., 13x21
Contratapa de Alejandro Crotto:
“Escribo lo que dicen las voces”, dice Yexalen Aquino; pero primero dijo: “Escucho”, y antes, detrás, vio nacer en la mañana de un dos de julio un potrillo, o vio un mirlo en una rama, o tuvo unos padres que la quisieron y también la lastimaron, o escuchó una lluvia desoladora en un techo de chapa, o se le murió gente cercana, o descubrió la fuerza de su sexualidad, o tuvo un hijo, o movió, sentada en la vereda, con un palito un pájaro muerto. Fuerza, crecimiento y también sombras. Una poesía arraigada en la vida, con sus dolores, con el misterio de la muerte, que da rabia: “Ahora escribo esto / para decírselo directamente a Dios”, dicen de pronto unos versos admirables. “Árbol con sombra” es el título, un anticipo de cómo en estos poemas relampaguean imágenes a las vez plásticas y conceptuales. Poemas que nacen de la vida y van hacia la vida. Poemas que nacen de la intensidad y la articulan en palabras directas, que nos buscan y encuentran.
No hay mucho para inventar, en poesía. Una obra de arte es buena, dice Rilke, si nació de la necesidad. Como Árbol con sombra.
Llueve despacito
hace cien años llueve
la gente está muy fría
el agua golpea las chapas
es el fin de la música
la inocencia
muerta para siempre.